Versos Spanish José Zorrilla Tenacidad

Spanish poem

Tenacidad

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«Serrana, ve si ha de ser, Porque yo te he de esperar En la fuente sin ceder; Y o no tienes de beber, O te tengo de encontrar.

»Y que me canse no aguardes, Que nada esperar me importa Noches, mañanas y tardes; Toda una vida que tardes Será esperándote corta.

»Y a más, serrana, hay aquí Sitio tan fresco y tan blando, Que tengo yo para mí, Que anhelo tardanza en ti Por sólo estarte aguardando.

»Aquí las aguas sonoras Rodando en la hierba van, Y aquí las aves canoras, Del bosque alegres cantoras, Música dulce me dan.

»Aquí las flores campestres Me dan los blandos perfumes De sus cálices silvestres, Y gozo en que no te muestres Mucho más que tú presumes.

»Pues si al fin has de salir Altiva asaz y enojada, Tarda, serrana, en venir, Que el alma te ha de fingir Más fácil y enamorada.

»Ve, pues, lo que has de ganar Si más piensas en mi daño Así esquivarme y tardar, Porque más quiero esperar, Que saber un desengaño.

»Y bástame a mí saber Que a cada punto te veo Cuando yo te quiero ver; Que mucho vale tener De centinela al deseo.

»Tras cada tronco arrugado En que la vista repara, Tras cada espino enredado, Tras cada sitio enramado, Estoy buscando tu cara.

»De cada hoja que se mece A la vibración ligera, El alma se me estremece, Y todo el valle parece Que tu rostro reverbera.

»Siempre estoy adivinando Esos dos ojos crueles Que a traición me están mirando, Tras un haz de juncos blandos, Tras un pie de mirabeles.

»Siempre a cada incierto ruido Que hace el aura entre las ramas, Vuelvo el gesto sorprendido, Pensando que tú me llamas De algún lugar escondido.

»A cada vago lamento Que los olmos azotando Alza repentino el viento, Me finge mi pensamiento Que tú pasabas cantando.

»Y si una tórtola bella Suelta triste en la espesura Su enamorada querella, Digo: -Así llegara o ella Mi amorosa desventura.

»Y todo es pensar en ti, Todo buscarte y quererte En tanto que aguardo aquí, Aunque me pesa ¡ay de mí! Desearte y no tenerte.

»Que si al fin de mi esperar, De mi amoroso gemir, Te dejaras ablandar, Y saliendo del lugar Acabaras por venir;

»Si cual las aguas hicieras Que aquí murmurando están, Y entra arenillas ligeras, Bullendo en tropel parleras, Al valle rodando van;

»Si hicieras como esas flores Que cierran de noche al frío Sus tocas de cien colores, Y despliegan sus primores Del alba al fresco rocío;

»Delicioso por demás Fuera esperarte, serrana; Mas si hoy al fin no vendrás Será persuadirme más De que tampoco mañana.

»Pero ¡no has de holgarte, a fe! Pues tan tenaz como soy, Al fin de buscarte, sé, Que si no te encuentro hoy, Mañana te encontraré.

»Que he dejado mi ciudad, Serrana, y venido así Tan sólo por tu beldad, Y ya, por tu terquedad, No he de volverme sin ti.

»Y cuenta con lo que digo, Que he de estarme eternamente De estos olmos al abrigo; Y no te finjas que intente Partirme sino contigo.

»Haréme por el verano Un toldo con espadaña, Y haré en el invierno cano, Por burlar al viento insano, Mi hoguera en una cabaña.

»Conque así, ve si ha de ser, Porque yo te he de esperar En la fuente sin ceder; Y o no tienes de beber, o te tengo de encontrar.»