Spanish poem
Del natural
Amanece. Se ciñe la aurora vaporosos cendales de gasa, como novia gentil que á su amante con los brazos abiertos aguarda.
Retozando se van del alero las palomas azules y blancas, y atraviesan el límpido espacio como castos ensueños de infancia.
Ríe el cielo, fulgura el rocío, brotan flores, los pájaros cantan, y á las rudas fatigas del campo el feliz labrador se prepara.
Tras las altas montañas de Oriente surge el Sol, entre un golfo de llamas, y en hirviente explosión se desborda arrojando corrientes de lava.
Tañe el viento las ramsis; el río vibra un himno al Criador en su arpa de cristal, y de nidos y frondas misteriosos rumores se alzan....
Entretanto, el doliente poeta, con la pálida frente inclinada, elabora la idea en su mente y prorrumpe en estrofas aladas.
Medio día. De Febo se inyecta la pupila brillante de fuego en el áureo cenit; con bochorno ya los tordos, los picos abiertos, van llegando al aguaje en parvada y desfloran las ondas sedientos.
El rebaño descansa á la sombra de follajes tupidos y frescos, y semejan puñados de cuentas al zumbar y bullir los insectos.
Se recatan temblando los mirtos —rojos labios que esquivan los besos— al cariño estival de la Siesta que desnuda se tiende en el huerto.
Reina un hondo silencio; tan sólo del audaz cazador se oye el cuerno que en la augusta quietud de la sierra vagar deja imponente su eco....
Todo está aletargado: los ríos, las florestas, las aves, el viento....
Y tendida indolente en su hamaca, nubil criolla de obscuros cabellos, va cerrando sus ojos de tórtola al pausado y sensual balanceo....