Versos Spanish Juan Bautista Delgado Acuarelas

Spanish poem

Acuarelas

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Huyó la noche. El horizonte umbrío con cendales de oro se engalana, y curiosa la luz de la mañana se yergue tras el blanco caserío.

Circula en el boscaje hálito frío, arrastrando la voz de la campana, y el cisne nadador de ala liviana roza sus plumas en el haz del río.

El día va á nacer; el Sol colora el cielo con sus vividos fulgores y las hacinas de rastrojo dora.

Alzan himnos los pájaros cantores, y el rocío-el llanto de la aurora— se deslíe en las urnas de las flores.

El Sol—globo de fuego—suspendido en el alto cénit, lento flamea, y sobre el blando yerbazal sestea el rebaño á la sombra guarecido.

Cerca se oye el monótono rüido del rudo hachero que tenaz golpea, y allá en la selva el cuerno que vocea de algún errante cazador perdido.

Se alza del suelo, cual vapor de horno: en bandadas las aves van ligeras al río, y mojan los sedientos picos;

y por calmar el estival bochorno, cabecean á veces las palmeras, agitando sus verdes abanicos.

El Sol se va, se hunde lentamente; Venus asoma en el azul del cielo, y rebujada en vaporoso velo pálida huye la tarde al Occidente.

El tardo buey bajando la pendiente muge cansado de labrar el suelo, y la torcaz con desmayado vuelo gime y solloza de su nido ausente.

Y la noche se acerca grave y muda, surge la Luna y en su lumbre baña el girón de celaje que la escuda.

Regresa el leñador de la montaña y su esposa que al verlo le saluda, lo abraza en el umbral de la cabaña.

Su cabellera de ébano desata sobre los montes la apacible diosa y en el palio del cielo, temblorosa, prende luceros pálidos de plata.

Yace todo en letargo; se recata al ósculo del céfiro la rosa, y en calma tan solemne y religiosa desgrana su rondel la serenata.

En el limpio cristal de la laguna hay serpenteo rápido y luciente, astro tras astro al reventar el broche.

¡Mirad: parece al asomar la luna, como un nimbo de luz sobre la frente obscura y pensativa de la Noche!