Spanish poem
A un labrador
Bien haces, labrador; levanta al cielo la sencilla plegaria; echaste el grano, y, en llegando la lluvia y el verano, pródigo Dios fecundará tu suelo.
¡Feliz quien busca paz, dicha y consuelo, siendo de estas comarcas soberano! ¡Feliz quien alza encallecida mano y bendice á sus hijos con anhelo!
Allí estás, ni envidioso ni envidiado: no sueñas el alcázar de los reyes, la cabaña es tu hogar pobre y honrado;
no inclinas la cerviz á duras leyes.... ¡Ah, cuánto gozo al verte reclinado en el robusto lomo de tus bueyes!