Spanish poem
Inmortal
Al rumor de la orquesta, entre el rüido Que del aplauso en el salón resuena, El eco escucho de tu voz serena, Y pertinaz me sigue tu gemido. Arcángel de mi amor, ¿dónde te has ido? Tú ya duermes en paz, yo vivo en pena, Y sólo tu recuerdo es el que llena Mi corazón llagado y dolorido. Donde quiera que estés ¡oh mi tesoro! Verás bien cuánto sufro con no verte, Cuánto entre risas por tu ausencia lloro; Cuánto maldigo mi contraria suerte. Mi conciencia es tu altar; allí te adoro; Y tu amor inmortal vence a la muerte.