Versos Spanish Juan Eugenio Hartzenbusch Señor, Mucho Amado, Mío

Spanish poem

Señor, Mucho Amado, Mío

by (1806–1880)

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Señor, mucho amado, mío: Dé convusco en hora buena La trova que vos envío Yo el coplero Antón Berrío, Compadre de Joán Baena. Del vueso coronamiento Fízosenos relación, E saltamos de contento Nos, e fasta el fundamiento D'aquesta elisia región. E segund prístina usanza, Solenidad fue dispuesta Súbito en vuestra alabanza, E tócame aquí en la danza Ser el yoglar de la fiesta. Cierto cuento asaz galano, Romanzar por ende quiero, D'un pastorcico insulano E un sculpidor palanciano, Muy sotil imaginero. El pastor Andrés Llorente, Que es subjeto de la frasi, Vivía entre pobre gente En la Insula Escura, casi Fuera del mundo yaciente. Los insulanos Escuros Alzaron una capiella De flacos e humildes muros, Do plañir en sus apuros A la Madre sin manciella. Un bulto labrarse hía De Doña Virgen María: Non hí habiendo entallador, Juró que el bulto faría Nueso Llorente el pastor. Omne era d'engeño noto; Mas nunca estrumentos viera Del arte cinceladera, É con un cuchillo boto Decentaba la madera. Fue asín, que el tallado leño Tosquilla sacó la faz Del santo, fermoso Dueño; Mas tod' el vulgo insuleño Contentóse dél asaz. E vedes, por aventura, Que aporta en la Insula Escura Bajel que aventó e lievol Fasta allí tormenta dura, De tierras de claro sol. En la nao derrotada Un entallador veníe De maestría muy sonada, E una imagen hi traíe De la sola Inmaculada. Pasmóse cada insular, E la efigie, decernieron Ser maravilla sin par, Fueras ende que quisieron Ver al maestro labrar. Él sacó formón e gubia E lima de recorrer Fasta el hoyuelo postrer, Pintura azul, blanca é rubia, E todo su menester. E trasteando con ello, E dejando a todos vello, Dijo el Maese a la fin: «Con aquesto faz aquello Quien sabe facerlo asín.» Un lenguaraz le arguyó (Ca de malandrines tales Nadie en la vida escapó): «Con estrumentos iguales Ficiera otro tanto yo.» «Non ficieras, mal tu grado, Respuso el pastor honrado, E nada tu dicho val: Con fierro bien aguzado Mano torpe labra mal.» «Yo adelgacé cuanto pud; Mas mi obra non es de prez; De la d'este no hay quien dud: Fuera, pues, ingratitud Non le dar lo que merez.» «Con rico lauro de honor Premien al entallador, E digan los sabidores: «Si éste usó medios mejores, Fizo también lo mejor.» Tal ha judgado de ti, Perínclito, buen Quintana, La poetal familia hispana, Que leda conmora aquí, Libre d'afición mundana. Hobo antes del tú nascer Poetas de grand valer; Mas poco antaño prestaba Voz que tartamudeaba Con pequeñuelo saber. Fabla e dotrina mejor, Aun en edad posterior Alzó más la poetría; Fincaba empero vacía La siella de más altor. Tú fuiste a sazón venido Para ser enaltecido Rey del castellano metro: Mil corrieran tras tu cetro; El s'es a tus manos ido. Ca tú, superno Cantor, Sublimaste cual ningún Virtud e sciencia é valor É tierno gemiste aún Trances de mortal dolor. Tú al toledano Moisés, Tú al español Abrahán, Tú al campeón burgalés Luz diste con que después Fulgir eternales han; Tú al que en Villalar cayera, Suerte derrocando fiera Su generoso pendón, Trocaste en laude honradera El malsinante padrón. Tú el mar pintaste furente, Tú la blanda fermosura; Grande tu cor e tu mente, Loaste cuanto ha excelente El omne e Palma Natura. Noblescidos en tus cantos Grandes fechos e quebrantos, El feliz e non feliz, De las coronas de tantos Una para ti se fiz. Luengos años de alegranza Goces esa bienandanza Que al tu mérito convién, E troven en tu membranza Omnes, e damas también. Vítores de alegre afán Te envían de nueso albergue Pelayo, el Cid e Guzmán, E con Lauria e Gutembergue El privado de don Joán. E tod' un pueblo en tropel, De Pirene a Lusitaña, Glorifique ese laurel Que te da en nombre d'España La magnánima Isabel.