Spanish poem
Deja, Dulce Jovino
Deja, dulce Jovino, El popular aplauso, retirado Conmigo, do el divino Apolo al concertado Plectro te canta tu dichoso hado. Y escúchale cual suena, El luciente cabello desparcido Por la frente serena, Y a su trinar subido El Manzanares queda embebecido. Él canta como fuiste Al nacer de sus musas regalado Y como mereciste Ser por él doctrinado En pulsar diestro su laúd dorado. Y canta los favores Que los cielos te hicieran, el lustroso Nombre de tus mayores; Y entre ellos cuan glorioso Crece el tuyo y descuella, cual frondoso Álamo que al corriente De las aguas tendiendo se levanta Sobre todos la frente; Y luego el son quebranta, Y el triste lamentar del Betis canta: Cuando tú por la orilla Del claro Manzanares le dejaste, ¡Ah! ¡cuánta pastorcilla Partiéndote apenaste! ¡Y a los zagales qué dolor causaste! ¡Oh Jovino felice! ¡Oh por siempre sereno, fausto día! La voz alzando dice: ¡Vive, vive, alegría Del suelo ibero y esperanza mía! ¡Oh vive, afortunado! Que el cielo te concede dadivoso Larga edad. El sagrado Plectro cesa, y lumbroso Se ostenta el dios de su cantar gozoso.