Versos Spanish Juan Meléndez Valdés De Un Cupido

Spanish poem

De Un Cupido

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Al ir a despedirme, temiéndose mi olvido, me dio para memoria Dorila un Cupidillo: diciéndome: «En mi seno ya queda, zagal mío, si tú la imagen llevas, por señor el dios mismo. Ten cuenta, pues, que el tuyo le guarde bien, y fino por él sin cesar oigas la voz de mi cariño; que aunque cruel te alejas, con mi anhelar te sigo, y en cuantos pasos dieres siempre estaré contigo, cual tú en toda mi alma; que este donoso niño sabrá tu fe guardarme, tornarte mis suspiros». Rapazuelo de nácar en todo extremo lindo, que viéndole aun Citeres creyera ser su hijo: con su venda a los ojos, luengo el cabello y rizo, las alitas doradas y en la mano sus tiros, la aljaba sobre el hombro y el arco vengativo, que escarmentados temen los dioses del Olimpo; arterillo el semblante cuan vivaz y festivo, y así como le pintan desnudo y aterido. Yo lastimado al verle burlándome le abrigo, y al cuello me lo pongo con un listón asido; y encantado en sus gracias, bondadoso y sencillo, cual un dije precioso le contemplo y admiro. Ya le tomo en mis brazos, ya a mis labios le aplico, con mi aliento le templo y en mi pecho le abrigo. Mas tornando a mirarle, con él juego y me río, y en mil besos y halagos las finezas repito, tras las cuales le vuelvo de mi seno al asilo, do aun más tierno le guardo, más vivaz le acaricio, Estrécholo en el seno con el fuego y me río le beso cariñoso le halago compasivo. Pero sentí al instante del pecho mil latidos, como cuando en el tuyo, Dorila, me reclino. Y fue que en él se había entrado el fementido. del corazón llagado, para aun más afligirlo.