Spanish poem
Donde Hallé Al Amor
De mi donosa al lado, Seguía de amor ciego De sus amables ojos El dulce movimiento. Que ora en llamas vivaces Centellaban inquietos, Y cual rayos agudos Traspasaban mi pecho: Ora al paso a los míos Salían halagüeños; Mi espíritu inundando De celestial contento: Ora en giro voluble Se perdían traviesos De mis fieles pupilas Evitando el encuentro: Ora hallarlas querían; Y ora en lánguido fuego Sobre mí se fijaban Desmayados y tiernos. Entonces ¡ay! entonces Mi crédulo deseo Ver pensó deslumbrado Al niño Amor en ellos. Y alentado del mismo. Atrevido, sin seso, Todo su numen quise Trasladar a mi seno. Empero mis amores Donosa sonriendo ¡Ay! dijo: no en mis ojos Está el Amor, oh necio, Sino en mi boca: y blanda, Los labios entreabiertos De célica armonía Llenó su voz el viento. Yo al oírla encantado Corrí loco a su encuentro: Y hallé al fin venturoso Al rapaz ceguezuelo. Hallele de sus trinos En el almo embeleso; Y en sus purpúreos labios Y aromático aliento. Así feliz de entonces, Cuando a Amor hallar quiero, Corro a su amable boca Y allí, allí le sorprendo.