Spanish poem
¡Oh, Cuál Con Estas Hojas
¡Oh, cuál con estas hojas que en sosegado vuelo de los árboles giran, circulando en el viento, mil imágenes tristes hierven ora en mi pecho, que anublan su alegría y apagan mis deseos! Símbolo fugitivo del mundanal contento, que si fósforo brilla, muere en humo deshecho, no hace nada que el bosque florecidas cubriendo, la vista embelesaban con su animado juego, cuando entre ellas vagando el cefirillo inquieto, sus móviles cogollos colmó de alegres besos. Las dulces avecillas ocultas en su seno el ánimo hechizaron con sus sonoros quiebros; y entre lascivos píos, llagadas ya del fuego del blando amor, bullían de aquí y de allá corriendo, los más despiertos ojos su júbilo y el fresco de las sombras amigas solicitando al sueño. Pero el Can abrasado vino en alas del tiempo, y a su fresca verdura mancilló el lucimiento. Sucediole el otoño; tras de él, árido el cierzo con su lánguida vida acabó en un momento; y en lugar de sus galas y del susurro tierno que al más leve soplillo vagas antes hicieron, hoy muertas y ateridas, ni aun de alfombrar el suelo ya valen, y la planta las huella con desprecio. Así sombra mis años pasarán, y con ellos cual las hojas fugaces, volará mi cabello; mi faz de ásperas rugas surcará el crudo invierno, de flaqueza mis pasos, de dolores mi cuerpo; y apagado a los gustos, miraré como un puerto de salud en mis males, de la tumba el silencio.