Spanish poem
¿Dónde Están, Lira Mía
¿Dónde están, lira mía, Los sones delicados, Con que un tiempo adurmieras Mis agudos quebrantos, Endulzaste mis ocios, Y el contento en mi labio Al compás de tus trinos Me adulara más grato? Tú, amable compañera, Mi delicia y regalo, Siempre feliz pendiste Blando honor a mi lado: Bien al reír del alba, Mirando el denso manto Plegarse de las sombras Fugaz ante sus pasos: Bien si glorioso Febo Con todo su boato Descollaba de luces Sobre el fúlgido carro; O en la lóbrega noche. Cuando su horror opaco Más sublimes y graves Me inspiraba los cantos. Y dulce a mis amigos, Con mimos y regalos Preciado de las bellas, Y en las naciones claro, Por sus sones alegres De humildes y medianos Cual de excelsos señores Me gozara buscado: Con estrépito alegre Por sus fiestas vagando Los tonos, que benignas Las musas me enseñaron. Yo embebecido en torno Con tu armónico canto, Te consagré rendido Cuanto tuve más caro: De Pluto la riqueza, La ambición y sus mandos, De la Corte los humos, Del ocio los halagos. Siempre en tus cuerdas de oro Mi solícita mano, Y solo en pos corriendo De la gloria y tus lauros. ¡Y ya ingrata, me olvidas! ¡Y pulsándote en vano, No responden tus trinos A mi ardiente entusiasmo! Vuelve, oh lira, y no ceses; Que a tu célico canto Desparecen las penas, Reflorecen los años. Y vosotras, deidades, Del excelso Parnaso, Sostened al poeta, Y alentad su desmayo. Que él constante en sus cultos, Irá en su último ocaso Hasta el Lete ominoso Vuestras glorias cantando: Do Carón a escucharlas Parará el triste barco, Y el Cerbero trifauce Sus aullidos insanos.