Spanish poem
¿Por Qué En Ocio Y Olvido
¿Por qué en ocio y olvido Vivo humilde en mi aldea, Demandáis impacientes; Y aun culpáis mi pereza? Porque, amigos, los cargos, Mientras son de más cuenta, Más escollos ofrecen, Más cuidados engendran: Y abrumado y sumido En zozobras y velas, Para sí nada vive Quien iluso los lleva. Blanco triste a la envidia Que en herirle se ceba, Sus aciertos apoca, Sus deslizes aumenta. Si a su sombra pudiese Yo la odiosa carrera Detener de los años, Que tan rápidos vuelan: Si una cana, una ruga En mi frente, o cabeza Esquivar bajo el solio De la rígida Astrea: A mi fe que no huiría De cobarde la empresa, De trepar por sus gradas Do más alto se asienta. Y a mi rostro apropiando Su genial aspereza, De la lúgubre toga Mis espaldas cubriera. Mas si entonces ahogado, Y cual siervo en cadena, Para el canto y la lira Ni un instante tuviera: Ni uno libre que darles Ni a mi blanda terneza, Ni a los dulces amigos, Ni al placer y las bellas. Tropezando en las sombras De embrolladas sentencias, Que afirmándolo todo Nada claro presentan. Allá vayan los cargos, Que más gratas me suenan Que los gritos del foro De Anacreón las letras. Y mejor los avisos De la sabia Minerva, Que las viles falsías Que la corte alimenta; Trasponiendo a su ocaso Así en paz mi inocencia Entre Baco y las Musas, Y el rapaz de Citera.