Spanish poem
Venid, Avecillas
Venid, avecillas, venid a tomar de mi zagaleja lección de cantar. Venid; de sus labios, do la suavidad suspira entre rosas y miel y azahar, la alegre alborada canoras llevad, para cuando el día comience a rayar. Venid, avecillas, venid a tomar de mi zagaleja lección de cantar. Con vuestros piquitos dulces remedad sus juegos alegres, su tono y compás, las fugas y vueltas con que enajenar de amor logra a cuantos oyéndola están. Venid, avecillas, venid a tomar de mi zagaleja lección de cantar. Seguid su elevado y ardiente trinar, o el desfallecido blando suspirar, que el alma penetra de dulzura tal, que en pos de sus ayes se quiere exhalar. Venid, avecillas, venid a tomar de mi zagaleja lección de cantar. Yo, que lo he sentido, no alcanzo a explicar cuál mueve y encanta su voz celestial. Venidlo, vosotras, venidlo a probar, por más que su gracia tengáis que envidiar. Venid, avecillas, venid a tomar de mi zagaleja lección de cantar. Venid, parlerillas; no dejéis pasar la ocasión dichosa, pues cantando está. Venid revolando; que no ha de cesar su voz regalada con vuestro llegar. Venid, avecillas, venid a tomar de mi zagaleja lección de cantar.