Spanish poem
La Novia Eterna
by Julio Flórez
Ávido el mar de poseer la tierra al sonoro aletazo de la brisa, en salto audaz, con ímpetu que aterra, cubre la playa a su pasión sumisa. Y un grito lanza, un grito formidable de impaciencia y de amor, de ira y de pena, al ver que sólo acariciar le es dable las mismas rocas y la misma arena. Y alarga hacia su eterna prometida su amargo belfo azul, bajo la bruma, en demanda de un ósculo de vida; y al sentir la impotencia que lo abruma, ruge... y le arroja en cada arremetida todos los azahares de su espuma.