Spanish poem
La Misa Negra
by Julio Flórez
El gran templo del orbe ya silente cerró sus puertas diáfanas. Ahora todo es mudez. En lo infinito llora la noche triste sobre el sol yacente. Una mano invisible lentamente los cirios va encendiendo en la invasora tiniebla que los ámbitos decora con su crespón errátil y doliente. En la vasta oquedad, descolorida, inmóvil, tenue, se quedó una nube de incienso en la alta nave suspendida. De pronto una alba luz la sombra alegra; sonríe el cielo y al Empíreo sube la Hostia blanca de la misa negra.