Spanish poem
Serenata
Fiel al tormento que me desgarra, Cual todo amante digno de amar, Vengo a llorarte con mi guitarra Las cosas que ella sabe llorar. Tú también sabes que este es mi modo De irme muriendo de amor por ti; Pues si quererte, mi vida, es todo, Quién no se muere de amar así. Entre las cuerdas, sordo y convulso Como un quejido, divaga el son, Porque en los dedos con que las pulso Me duele un poco de corazón. Es que, glorioso con mis cadenas, Cantando aumento mi padecer, Que no hay compaña como estas penas, Para morirse... para querer...
Si para un fino amante, Nada es tropiezo, En todo lo que toques Yo seré beso. En todas las estrellas Seré mirada, Que tu rigor es noche Que no se acaba. Lima para tus rejas Serán mis celos, Y mi sangre la marca De tu pañuelo.
El jardín primaveral Te manda en sus mariposas, Besos de amor de las rosas Que te dedica el rosal. El lirio sentimental Te declara su interés, Y con su aire de marqués Parece que en la pradera Solamente floreciera Para ponerse a tus pies. Pero si, por desventura, Las rimas de mis amores No te cambiaran en flores Mis suspiros de ternura, Los mares de mi amargura Llenos de perlas están, Y abrasado en el afán Con que muriendo te adoro, Te encenderá en besos de oro La llama de mi volcán. Si cultivo es menester A las rosas y a los lirios, Yo al rigor de tus martirios He porfiado en florecer. Así aunque extraño poder Me aparte de tu afición, Guardará mi corazón Por tu perfume habitado, Como un pañuelo llorado La esencia de tu pasión.