Spanish poem
A una Criolla
Muñequita de biscuit que mueves los labios y dices una bobería; yo sé desde que te vi que eres coqueta, alma mía; mas... ¡qué adorable es tu coquetería!
Cuentan que eres tonta. Dí: —«Soy linda; pensad, señores, qué es lo que queréis de mí. ¿Quién jamás dijo tontas a las flores? Ni los más graves doctores le han pedido talento al colibrí.»—
Flor, colibrí, mariposa, ave, rosa, ala, pétalo... Y así representas, alma mía, lo que es efímero, leve, frágil, breve; rayo de oro por el día; por la noche, hilo de plata... Tienes derecho a ser tonta e ingrata.— ¡Es adorable tu coquetería!
Pero, ¡cuidado! no llores, no sufras melancolía; no padezcas mal de amores; todo eso te dará sabiduría. Mas ¿para que la quieres?... Sigue rosa, colibrí, mariposa... Tu grácil y ligera tontería pone el olvido las tristezas... y es la más linda y adorable cosa del mundo, ¡oh insustancial, oh primorosa, oh frágil muñequita de biscuit.
Habana, Noviembre 1915.