Spanish poem
La Castañera
Hace un frío que hiela el aliento. El ocaso envuelve en púrpura a Madrid. Todos los transeuntes van con ligero paso. Y son, cristal la calle; la lejanía, raso, y cúpulas y torres y remates, rubí.
Al pie del muro—códice de históricas hazañas—, frente al brasero mustio que apenas da calor, está una viejecita, que, asando sus castañas, murmura sotto voce quién sabe qué canción.
La viejecita canta con voz alegre y suave; la viejecita canta cuando el atardecer es limpio... Canta a solas, con júbilo, quién sabe qué canción de placer.
Yo me detengo y digo:—Viejecita, ¿qué cantas? Ella me ve y responde:—Señor, lo que sentí. ¡Y estoy emocionado, porque recuerdo a tantas gentes que son así!...
Madrid, 25 Enero 1919.