Spanish poem
La Visita del Extasis
Tenía la tristeza a flor de alma bajo la noche azul, radiante y bella. Ví la ciudad dormida, el mar en calma... Y, de pronto, cayó sobre la palma de mi mano, una estrella.
Lleno de vida, el sideral diamante, en brillos expresaba su emoción. Venía de un misterio muy distante, y entre mi mano estaba palpitante, tal como un corazón.
Sentí en el pecho una caricia pura que con su refulgencia cristalina fundió mi ser en no sé qué ternura religiosa y divina.
Fué un instante sublime de consuelo que lo infinito puso en mi vivir... Después, la estrella prófuga del cielo, como ave de luz trémula, alzó el vuelo y se volvió a clavar en el zafir.
Habana, 1915.