Spanish poem
Miré, Airado, Tus Ojos, Cual Mira Agua Un Sediento
Miré, airado, tus ojos, cual mira agua un sediento mordí tus labios como muerde un reptil la flor; posé mi boca inquieta, como un pájaro hambriento, en tus desnudas fromas ya trémulas de amor. Cruel fue mi caricia como un remordimiento; y un placer amargo, con mezcla de dolor, se deshacía en ansias de muerte y de tormento, en frenesí morboso de angustias y de furor. Faunesa, tus espasmos fueron una agonía. ¡Qué hermosa estabas ebria de deseo, y que mía fue tu carne de mármol luminoso y sensual! Después, sobre mi pecho, tranquila te dormiste como una dulce niña, graciosamente triste, que sueña ¡sobre el tibio regazo maternal!