Spanish poem
Para El Álbum De La Señora Marquesa Viuda De Cerralbo
by Manuel José Quintana (1772–1857)
Ardua es la prueba, generosa amiga: ¡Versos yo en este libro, y los primeros! Dormida estaba tu razón sin duda Cuando diste cabida a tal deseo. Bien quisiera tener para agradarte Aquel vigor antiguo y aquel fuego Que animaban mi pluma en otros días Y algunos lauros a mi frente dieron: Cuando del mar en la tendida playa Canté la gloria y el poder inmenso, Alternando los sones de mi lira Con el son de las ondas y los vientos, O cuando rayos sin cesar lanzaba Contra el poder del Déspota europeo, Dando en defensa de la patria mía Ecos de libertad, entonces nuevos. Aquel tiempo pasó; pedir ahora La misma fuerza A mi cansado aliento, Es en jardín talado pedir flores, O la pompa del mundo en un desierto. Y aun si en este lugar me permitieses Escribir todo el bien que de ti pienso, Más fácil y agradable la tarea, Más aplaudido fuera el desempeño. Tú, empero, expresamente lo prohíbes, Acaso imaginando que el incienso Rendido en tales libros a las damas Tiene más de obligado que de ingenuo. Cúmplase, pues, tu voluntad suprema Y exentos de lisonja, yo te ofrezco Versos que en nada tu modestia ofenden, Si es que son dignos de llamarse versos. Y si alguno después cuando los lea Quiere ceñudo comparar con ellos Las galas que en las páginas siguientes Prodigarán el arte y el ingenio, Dí que el yerro fue tuyo, y que escuchando Sólo de tu amistad el noble afecto, Diste un prólogo insulso a un bello libro, Diste un pórtico pobre a un rico templo.