Spanish poem
La Batalla De Hohenlinden. Traducción De Campbell
by Miguel Antonio Caro Sánchez
En Linden, no sangrienta todavía, La intacta nieve blanquear se vía A la hora en que acaba Su giro el sol, sumiéndose a Occidente; Y sus ondas el túrbido torrente Raudo precipitaba. Pero todo cambió cuando rompiendo El atambor con redoblado estruendo El nocturno reposo, A la Muerte mandó se levantara Para que con sus rayos alumbrara El suelo tenebroso. Sonó el clarín y relumbró la tea! El caballero se alza a la pelea La ancha espada blandiendo; Y el pisador con altivez gallarda Inquieto bufa, y el momento aguarda Que empiece el choque horrendo. A la explosión terrífica de guerra Convulsa treme con rumor la tierra: Veloz caballería Con ímpetu se arroja a la batalla; Lejos, cual cielo en tempestad, estalla La ardiente artillería. Y aun seguirá la no sangrienta enantes, Nevosa altura, truenos asordantes Lanzando y llamaradas: ¡Y aun seguirá con rojo humor caliente Mezclando el raudo y túrbido torrente Sus ondas espantadas! ¡Ya sale el sol! Las nubes con su lampo Apenas si penetra que en el campo Con negro horror ondean: Y encarnizado el galo, ardiente el huno, Bajo dosel sulfúreo de consuno Con nuevo ardor vocean. ¡Arréciase la lid! ¡Ea, soldados, Que en demanda acudís desesperados De gloria o sepultura! ¡Munich! ¡despliega todos tus pendones! ¡Aquí de tus robustos campeones! ¡Aquí de tu bravura! ¡Pocos, pocos saldrán de donde tantos Así vinieron a encontrarse! ¡Oh, cuántos El sueño postrimero Dormirán con la nieve por sudario! ¡Cada césped del campo solitario Cobijará un guerrero! guerrero!