Spanish poem
El Niño Se Creía Sin Testigos
El niño se creía sin testigos, dibujando en el hule que cubría la mesa; trazaba en ella un tío primitivo, al modo de los toscos diseños de las cuevas en que el hombre luchara con el oso cavernario. Y mientras animaba los rasgos del dibujo prehistórico cantaba bajo: —«Soy de carne, soy de carne, no pintado, soy de carne, soy de carne, verdadero». ¡Maravilla del arte, hacía hablar al tío y proclamar su realidad viviente! ¿Hace acaso otra cosa el Artista Supremo, al recrearse, niño eterno, en su obra?