Spanish poem
Es De Noche, En Mi Estudio
Es de noche, en mi estudio. Profunda soledad; oigo el latido de mi pecho agitado —es que se siente solo, y es que se siente blanco de mi mente— y oigo a la sangre cuyo leve susurro llena el silencio. Diríase que cae el hilo líquido de la clepsidra al fondo. Aquí, de noche, sólo, este es mi estudio; los libros callan; mi lámpara de aceite baña en lumbre de paz estas cuartillas, lumbre cual de sagrario; los libros callan; de los poetas, pensadores, doctos, los espíritus duermen; y ello es como si en torno me rondase cautelosa la muerte. Me vuelvo a ratos para ver si acecha, escudriño lo oscuro, trato de descubrir entre las sombras su sombra vaga, pienso en la angina; pienso en mi edad viril; de los cuarenta pasé ha dos años. Es una tentación dominadora que aquí, en la soledad, es el silencio quien me la asesta; el silencio y las sombras. Y me digo: «Tal vez cuando muy pronto vengan para anunciarme que me espera la cena, encuentren aquí un cuerpo pálido y frío —la cosa que fui yo, éste que espera— como esos libros silencioso y yerto, parada ya la sangre, yeldándose en las venas, el pecho silencioso bajo la dulce luz del blando aceite, lámpara funeraria». Tiemblo de terminar estos renglones que no parezcan extraño testamento, más bien presentimiento misterioso del allende sombrío, dictados por el ansia de vida eterna. Los terminé y aún vivo.