Versos Spanish Miguel de Unamuno ¡Oh Tiempo, Tiempo

Spanish poem

¡Oh Tiempo, Tiempo

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¡Oh tiempo, tiempo, duro tirano! ¡Oh terrible misterio! El pasado no vuelve, nunca ya torna ¡antigua historia! Antigua, sí, pero la misma siempre, ¡aterradora! siempre presente... La conciencia deshecha, de la serie del tiempo ¿qué es lo que queda? ¿qué de la luz si se rompió el espejo? Feroz Saturno ¡oh Tiempo, Tiempo! ¡Señor del mundo, de tus hijos verdugo, de nuestra esclavitud lazo supremo!

Una vez más la queja, una vez más el sempiterno canto que nunca acaba, de cómo todo se hunde y nada queda, que el tiempo pasa ¡irreparable! ¡Irreparable! ¡irreparable! ¿lo oyes? ¡Irreparable! ¡Irreparable, sí, nunca lo olvides! ¿Vida? La vida es un morir continuo, es como el río en que unas mismas aguas jamás se asientan y es siempre el mismo. En el cristal de las fluyentes linfas se retratan los álamos del margen que en ellas tiemblan y ni un momento a la temblona imagen la misma agua sustenta 1.

¿Qué es el pasado? ¡Nada! Nada es tampoco el porvenir que sueñas y el instante que pasa, transición misteriosa del vacío ¡al vacío otra vez! Es torrente que corre de la nada a la nada. Toda dulce esperanza no bien la tocas cual por magia o encanto en recuerdo se torna, recuerdo que se aleja y al fin se pierde, se pierde para siempre. ¡Oh Tiempo, Tiempo! Repite, mi alma, sí, vuelve y repite la cantinela de letanía triste la inacabable endecha, la elegía de siempre, de cómo el tiempo corre y no remonta curso la corriente.

El ¡ay! con que se queja el que padece de antigua pena, es siempre el mismo, el lamento de siempre; repetirlo es consuelo, en rosario incesante, como lluvia, una vez y otra y ciento... ¡Oh Tiempo, Tiempo, duro tirano! ¡oh terrible misterio! ¡potro inflexible del humano espíritu! ¡Qué pobres las palabras...! La sed de eternidad para decirnos el lenguaje no basta, es muy mezquino... Terrible sed, sed que marchita para siempre al alma que el océano contempla ¡inmenso océano! que nuestra sed no apaga, sólo la vista llena, ¡océano inmenso de ondas amargas!

¿Imágenes? Estorban del lamento la desnudez profunda, ahogan en floreos la solitaria nota honda y robusta... Pero imágenes, sí, acordes varios que el motivo melódico atenúen...

Es la elegía que el silencio entona, el silencio, lenguaje de lo eterno, mientras esclava vive la eternidad del tiempo... ¿Hiciste añicos el reló? ¡No basta! ¡Acuéstate a dormir... es lo seguro, hundido para siempre en el sueño profundo habrás vencido al tiempo tu implacable enemigo!

¡Ayer, hoy y mañana! Cadena del dolor con eslabones de ansia...

¡Con las manos crispadas te agarras a la crin del caballo, no quieres soltarla y él corre y más corre, corre desbocado cuanto tú más le aprietas con más loco paso!

No así me mascullees en tu boca ¡feroz Saturno! ¡acaba, acaba presto, de tus horas implacable enemigo! cesa el moler continuo ¡acaba ya! Quiero dormir del tiempo quiero por fin rendido derretirme en lo eterno donde son el ayer, hoy y mañana un solo modo desligado del tiempo que pasa; donde el recuerdo dulce se junta a la esperanza y con ella se funde; donde en lago sereno se eternizan de los ríos que pasan las nunca quietas linfas; donde el alma descansa sumida al fin en baño de consuelo donde Saturno muere; donde es vencido el tiempo.