Spanish poem
Vientre
Tu vientre en que cocieron los manjares Lucas VII, 34; V, 2. de tu cena postrera, pues comías y bebías como hombre, entre los tuyos; tu vientre de marfil y con zafiros, Cantares IV, 14. un escudo es blocado que protege de tu hombría las raíces animales, y de que sacas jugo al cuerpo. Santo tu boca vuelve a cuanto masca y traga, sangre al vino y al pan le vuelve carne. En medio de él la ley de Dios estaba, Salmo XXXIX, 9. de para su servicio conservarnos. En tu vientre, cual bloca de un escudo de tu blanco en la diana, está la sombra —mancha de sol—por donde fue tu cuerpo con el materno uncido; recibiste por ella el jugo de la tierra madre, la sangre del rescate del pecado. Sello es de tu davídico linaje, pregón de humanidad, muga que marca donde el reino de Dios toca el del hombre y se colindan. Es tu ombligo el centro y es del eje del universo el boje. Los nueve oscuros meses que en el vientre de tu Madre viviste de tinieblas recibías la sangre del rescate, la sangre humana que pagó la culpa, del seno de mujer, de carne de Eva. Esa mancha nos cuenta que naciste como al dolor nacemos los mortales, Tú también, pobre germen encerrado dentro oscura prisión de humano seno, y que del sueño prenatal gustaste la inconciencia, portada de la vida, probando la material tenebrosa, que es el espanto del que ser ansía. ¡Del calvario en la cima un agujero picó la cruz al ser plantada en tierra, ombligo por donde entra a nuestra madre tupida de dolor, sangre de Dios!