Versos Spanish Bartolomé Mitre Recuerdos

Spanish poem

Recuerdos

by (1821–1906)

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¡Oh patria! oh Buenos Aires! oh sueño de mi vida! Como inmortal recuerdo reinas en mi memoria Recorriendo los dias de dicha promisoria Que en tu seno amoroso, Buenos Aires, pasé. Recuerdo la ribera do á meditar yo iba Y el árbol perfumado que sombra me prestaba, Recuerdo los momentos en que se deslizaba Mi vida por un lago sereno de placer.

¡Oh patria, oh Buenos Aires! tú ocupas hoy la mente De miles de proscriptos por tierras estrangeras, De grandes ciudadanos á los que el ser tu dieras Y vagan desterrados del suelo de su amor; Y tu eres para ellos el sueño de su vida, Eres la blanca estrella que guia al peregrino, Y en noche tempestuosa le enseña su camino Como astro de los mares que alumbra al viajador.

Pasaron ¡ay! pasaron las puras alegrias, Y errante y solitario por playas estrangeras Poeta peregrino, con quejas lastimeras, Al pais de mis recuerdos dirijo esta cancion. En vez de ornar con flores las cuerdas de mi lira, Pensando en Buenos Aires las riego con mi llanto, Y encuentro entre esas gotas amargas de quebranto En los recuerdos nobles viril consolacion.

¡Oh patria! Aunque de lodo te cubran la cabeza Yo siempre con orgullo pronunciaré tu nombre, Diré que con tus hechos ganaste un gran renombre Que oscurecer no pueden mil siglos de baldon. ¡Ah! vuélvante la espalda degenerados hijos: Yo inclinaré mi frente ante tu altar caído, Y besaré la orla del manto carcomido, Llorando tus desdichas, cantando tu esplendor.

En vano en los albores de una existencia estéril Abandoné tus playas; no te olvidé por eso, Como al dejar la bella que nos brindó su beso Dá mas placer al alma pensar en él despues. Atravesando mares y recorriendo campos, La pluma manejando con la ñudosa lanza, Vivificado siempre por íntima esperanza Jamás he sacudido tu polvo de mis piés.

Si leo algun escrito que nombra á Buenos Aires Sus páginas exalan magnético perfume, Y todas las palabras mi mente las asume Como el rocío puro que cae sobre la flor; Y entonces se presentan á mi memoria triste Tus torres, tus jardines, tus calles animadas, Tu cielo hermoso y puro, tus brisas perfumadas, Tu rio, tu horizonte, tu hermoso bicolor.

¿Dó están aquellas plazas llenas de movimiento, Sus altas catedrales, sus grupos bulliciosos, Sus verdes arboledas, sus alazanes briosos, Que ofrecen á la vista contínua variedad? ¿Qué es del perfume suave del polvo de la patria, De aquel aroma puro de sus lozanas flores, De sus flotantes nubes de vívidos colores, De la dulzura grata de su agua de cristal?

Tus magas misteriosas contemplo entusiasmado El rayo de la luna bañando su alba frente, Con blancas vestiduras cruzar rápidamente, Cual cruza por los aires celeste aparicion. Mi mente acalorada poblando los espacios Admira la aérea forma que tienen las porteñas, Sus ojos que derraman miradas halagüeñas, Sus lábios que destilan el bálsamo de amor.

Y veo en mis ensueños tus bailes voluptuosos, Salones que perfuman las ninfas Argentinas, Y grupos en que brillan sonrisas peregrinas— Cual no las ha fijado de Fidias el cincel.— Y siento entre los giros del valz, que corre, vuela, La brisa que producen las alas del ambiente Cargadas con efluvios que envuelven dulcemente Mi corazon y mi alma, mi espíritu y mi ser.

¡El valz! silfos alados sin duda lo inventaron Al ver entretegida la madreselva airosa En torno de la encina que altiva y vigorosa Se viste con sus galas cuando sus brazos dá! Así te me presentas ciudad fuerte y hermosa Pendientes de tus brazos tus hijas hechiceras, Como guirnaldas ténues que adornan las palmeras, Y al recibir su apoyo le dan su emanacion.

No suenan en mi oido las dulces vidalitas Que en medio de la noche modula el tucumano, Ni los sentidos Tristes que repite el riojano, Ni el alegre cielito que el porteño hace oir; Cantares de mi patria, al abrir yo mis ojos Susurrabais suaves á la par de mi cuna, Y vuestro éco inefable en las noches de luna Es música del alma que el alma sabe oir.

A veces, paseando de noche por las calles De la dulce guitarra el éco me encantaba, Cuando el amante tierno un Triste modulaba Al pié de los balcones del ángel de su amor. Mientras, tal vez la niña oyendo las canciones Que desde la ventana le enviaba su querido, Entre cendales albos el plácido sonido Llenaba su alma y mente de plácida ilusion.

No veo el rio hermoso, de mástiles cubierto Como un espeso bosque de gigantescos pinos, Ni aquel conjunto bello de buques Argentinos Que ostentan sus pendones bañados por el sol; No veo el alta torre del templo magestuoso Cuyo círculo cubre la gloria con sus alas, Al verle acribillado de las rugientes balas Que el cañon Argentino lanzara á Whittelok.

No veo aquellos muros que consagró la gloria Cuando asilado en ellos ejército estrangero, El pueblo omnipotente con ademan severo Hizo rendir la espada del bravo Berresford; No veo el foro inmenso do fueron nuestros padres A usar de los derechos que Dios les concedia, Ni el balconage rústico donde el Cabildo un dia La gran soberanía del pueblo proclamó.

No veo la tribuna do ardientes oradores, El pan de la palabra caliente derramaban, Y desde lo alto de ella terribles fulminaban, Rayos á los tiranos con santa indignacion; No veo el pueblo inmenso la catedral llenando, Oyendo los sonidos del órgano, suaves, Ni entre nubes de incienso cruzando por las naves Leopardos, quinas, leones, mirar con emocion.

¡Oh patria! como esclava suspiras en cadenas, Cubiertas de cadalzos tus calles enlutadas, Marchitos tus laureles, tus glorias mancilladas, Ajada tu bandera de gloria y esplendor; Tu seno profanado por déspota cobarde Que duerme resguardado de míseros esclavos, Que en su calvario triste remachan férreos clavos Al pueblo generoso que en Mayo se elevó.

Pero ¡ay! de tí, apartado y errante por el mundo, Hijo desheredado de tu cariño inmenso, De la estranjera playa te quemo el puro incienso Que á tí tan solo, oh madre! me es dado tributar. No solo en llanto estéril he de inundar la tierra: Mis vacilantes manos arrimaré á tus aras; Si derrumbadas bajan.... entre reliquias caras Feliz si entre su polvo, me puedo sepultar!