Spanish poem
Soy, tengo y quiero
by Pedro Antonio de Alarcón (1833–1891)
Mas no penséis por esto, provincianos, que el lugar de esta escena es un edén... Los pobres cortesano moran en cierta orilla nada amena de un arroyo que emigra los veranos... Clorótica parece o pervertida Naturaleza allí: pálido arde el sol, como cansado de la vida; es la vegetación pobre y cobarde, flaca la aurora, cual mujer perdida, y, cual vieja soez, sucia la tarde. ¡Oh, bien hayan tan lejos de los hombres y tan ocultos a los madrileños los países sin pueblos y sin nombres que abriga la feraz Sierra Morena!... ¡De los montes rondeños bien hayan las augustas soledades, y la tierra fructífera y amena que sirve de colchón y almohada a Jaén, a Sanlúcar y a Lucena o a Córdoba, a Sevilla y a Granada!