Spanish poem
¡Cuántos Cual Dos Mitades Por Dios Hechos
by Rafael Pombo
¡Cuántos cual dos mitades por Dios hechos Para encantarse la existencia unidos Se cruzarán aquí desconocidos, Sordos al grito amante de ambos pechos! Tal vez hartos de tedio huyen sus lechos Y lamentando bellos días perdidos Suspiran de uno y otro en los oídos Desde el balcón de fronterizos techos, Y arrastran un vivir triste, infecundo, Ansiándose, ignorándose cercanos, Burlando el bien que el cielo darles quiso; Y al expirar, renegarán del mundo Que una palabra, un apretón de manos Hubiérales trocado en paraíso.
Triste es saber que existe una alma hermana, Mitad de mi alma y complemento mío; Esa que busco y sueño, esa que ansio, Y que ansiándome, al par llora y se afana; Y pensar que en la inmensa turba humana, Rodando al ciego azar el albedrío, ¡Nunca he de hallarla! y ¡pensamiento impío! Que a otra, y no a ella, me uniré mañana. ¡Oh amor! ¡oh sed que al hombre salva o pierde! ¿No hay nada en ti de individual? ¿No hay alma? ¿No importa en quién cifremos tus mentiras? ¿No hay nada que nos ligue y nos recuerde En tierra y cielo? ¿Tu ilusión, tu palma Son las del bruto, y como el bruto expiras?
ella
No, amor: tú que salvando en libre vuelo Los del ser y el no ser negros confines, Robas al mismo Dios sus serañnes Y nos los das bajo visible velo; Tú, de fe y esperanza alto señuelo Que alegfrando del mundo los jardines Seduces nuestros ánimos ruïnes Para elevarlos dulcemente al cielo; Tú, fuego creador; tú, de Dios mismo Mano inmortal que esculpes en la tierra Su imagen con el sello de su nombre, No temas que confunda en mi egoísmo La sublime verdad que en ti se encierra Con las culpas y lástimas del hombre.
ser ser
Cada hombre es Adán... como entre un sueño Recuerda su perdido paraíso Y entrevé su Eva única, el preciso Ser de su ser, que extrajo del su dueño. De los sentidos al falaz beleño Tal vez aquí y allí pensó que quiso Su Eva; pero el alma en pronto aviso Le dijo: «No, no es este mi diseño». Ese hondo afán que nuestro bien procura Y del sentido ciego el falso prisma, Explican tanto breve amor ligero. El mejor corazón es por ventura Quien más busca y más yerra. Al fin la misma, La propia vino, y las demás son cero.
misma,
propia