Spanish poem
Mudo Poeta, Préstame Tu Lira
by Rafael Pombo
Mudo poeta, préstame tu lira, Porque los raptos que su magia inspira, Ella, y sólo ella, puede hacer sentir. Mi nota es la palabra, torpe y lenta; La tuya, como el rayo en la tormenta, Hiere al nacer, disípase al herir. Músico, al escucharte, yo me siento: Dudo si estoy oyendo tu instrumento O escuchando mi propio corazón; Que es aquél tan simpático y tan fuerte, Que en corazón de todos se convierte, Y a cada cual traduce su pasión. Si yo el laúd de Calderón pulsara Vieras que embelesado lo trocara Por tu deliciosísimo laúd. El músico es más ángel que el poeta: Su lengua es de alma, universal, completa; Siempre casta su voz cual la virtud. Mensajero del cielo vuelve al cielo Sin dejar otra huella que un consuelo, Un dolor encantado, una ilusión. ¡Piadosa, innata, etérea e infinita, Por prenda suya, oh música bendita, Dios te dejó al concluir la creación! Tu con todas las almas armonizas, Y todos los dolores divinizas, Y amansas toda cólera mortal. Eterno iris de paz sobre la tierra, En tu armonía el símbolo se encierra De todo amor, de todo bien cabal. Por eso te prefiero y te bendigo, Músico, y eres mi mejor amigo, Y mis horas más bellas tuyas son. Tú eres único intérprete en el mundo De las tormentas que hay en lo profundo De mi no adivinado corazón. Y tú, joven artista, no desmayes; Tú que has robado sus dolientes ayes A todo lo que vive en torno a ti: Al ángel en la cuna su quejido, Al león en la cueva su rugido, Al indio su quejoso yaraví; Y a la niña en amores primeriza, La mal cubierta, enajenada risa Con que responde al beso que le dan; Y a la miedosa noche oscura y fría La inextricable y triste algarabía De espíritus que vienen y que van; Y al corazón, demonio entre cadenas, El hirviente bramido de sus penas, O el suspiro sin eco de su amor: Ósalo todo tu arco poderoso, Como el alfanj de temple fabuloso De Aben Akdir el siempre triunfador.
de alma
armonía
Aben Akdir