Spanish poem
¡Qué Cielo, Qué Mañana!
by Rafael Pombo
¡Qué cielo, qué mañana! El sol es un rubí, El mar, un lago de oro; El céfiro, jazmín; Y a su galante soplo Que hace la mar latir Y abrirse olas y flores Y labios de carmín, Oigo una voz que exclama, Que canta adentro en mí: «He aquí la hora de vida. La hora de ser feliz». Jamás vi tan hermosos La tierra, el cielo, el mar; Parece que de fiesta El universo está. Qué alegres mar afuera Los bateleros van Cantando, aves de paso, Su alegro matinal; Y mi alma, ave del cielo, Viene entonando al par: «He aquí la hora de vida, La de felicidad». El mundo, el mundo entero Acaba de nacer, Sí, como en la primera Mañana del edén. Doquiera resplandece Virgínea brillantez; Todo habla de pureza, De angélico placer; Y al himno de la tierra Responde mi alma fiel: «He aquí la hora de vida. Gózala tú también». Contento como un niño Me salta el corazón, Se siente de quince años Y en gracia del Señor; Y vuelve aquella música Fragante de ilusión Y el eco inolvidable De aquel primer amor. ...Mas, ¡ay! esa mañana No es la mañana de hoy, Hoy todo, todo nace, Sólo envejezco yo.