Spanish poem
Una Astuta Serpiente Escuchó Un Día
by Rafael Pombo
Una astuta serpiente escuchó un día Tierna avecilla que en su cárcel de oro Lloraba ausente otro mejor tesoro, Y el solitario encierro en que vivía. Husmeó el reptil de dónde aquél venía Limpio raudal de melodioso lloro, Y resbalando hasta el cantor sonoro, Se ofreció a entrar y hacerle compañía. Fascinado el sencillo prisionero. Ayudó con el pico; y la serpiente Coló, zafando la sutil gamella. Sorbiose al pajarillo incontinenti, Pero tanto engrosó la traga-entero. Que no pudo escapar, y allí quedó ella.