Spanish poem
El Toro
by Rubén Darío
¡Pampa! ¡Libertad! ¡Aire y sol! Yo era el robusto Señor de la planicie, donde el aire Mi bramido llevó, cual son de un cuerno Que soplara titán de anchos pulmones. Con el pitón a flor de piel, yo erraba Un tiempo en el gran mar de verdes hojas, Cerca del cual corría el claro arroyo Donde apagué la sed con belfo ardiente. Luego, fuí bello rey de astas agudas: A mi voz respondían las montañas, Y mi estampa, magnífica y soberbia, Hiciera arder de amor a Pasifae. Más de una vez, el huracán indómito, Que hunde los puños desgarrando el roble, Bajo el cálido cielo del estío, Sopló al paso su fuego en mis narices. Después fueron las luchas. Era el puma, Que me clavó sus garras en el flanco, Y al que enterré los cuernos en el vientre. Y tras el día caluroso, el suave Aliento de la noche, el dulce sueño, Sentir el alba, saludar la aurora Que pone en mi testuz rosas y perlas: Ver la cuadriga de Titón que avanza Rasgando nubes con los cascos de oro, Y alrededor de la carroza lírica Desparecer las pálidas estrellas. Hoy aguardo martirio, escarnio y muerte...