Spanish poem
Ante el espejo
by Vicenta Castro Cambón (1882–1928)
años una niña delicada ser; negro es su cabello, pálida su tez, sus ojos que miran y que saben ver, sus ojos que aun miran son negros también; la risa a sus labios abre rara vez, su almita está triste sin saber por qué; su cuerpo que sabe ya de suerte cruel miedo de la vida parece tener.
Niña, pobre niña, que en mi espejo fiel miro de estos ojos muertos a través ¿quién diría, viéndote, que habían de hacer
tan rudo camino tus débiles pies?
Se borra la imagen del espejo; en él otra imagen veo: la de una mujer. La mujer sí ríe aunque alguna vez riendo disimula lágrimas de hiel. Quien es no me digas, espejo: lo sé. Su alma es la de aquella niña que a los seis años era triste sin saber por qué.
Espejo que muéstrasme el hoy y el ayer
núblate; no quiero ver más: tengo fe.