Spanish poem
Rasgo de valor
by Vital Aza (1851–1912)
CUENTO VIEJO
Un militar muy valiente –según propia confesión,– delante de mucha gente refería lo siguiente con vivísima emoción:
–«El moro nos acosaba con furia desesperante; el gran O'Donnell dudaba, pero Prim que nos mandaba, dijo por fin: –¡Adelante!
¡Qué momento aquel!... ¡Qué horror!... Al sonar de las cornetas se encendió nuestro furor, y de la luna al fulgor, brillaron las bayonetas...
Atacamos con denuedo; los marroquíes bribones huían muertos de miedo; y yo que... ¡Vamos! No puedo dominarme en ocasiones,
aunque oí la voz de mando que gritó: «¡No acometer!» sin saber cómo ni cuándo seguí avanzando... avanzando... sin poderme contener.
No hallé a nadie en mi carrera... Hasta que, a la luz primera del sol, mi suerte ha querido que viese a un moro tendido al lado de una pitera.
¡No lo olvidaré jamás! ¡Daba miedo aquel morazo! Pero yo fui por detrás, le cogí una pierna, y ¡zas! ¡se la corté de un sablazo!»
–¡Diablo! –un oyente exclamó,– ¡Hombre, admiro su proeza! Mas, pues no se defendió aquel moro, ¿por qué no le cortó usted la cabeza?
–¿Que por qué no le corté la cabeza a aquel malvado? ¡Va a usted a saber por qué! Porque cuando yo llegué ¡ya se la habían cortado!