Spanish poem
Vientos marinos
by Alfonsina Storni (1892–1938)
Mi corazón era una flor, de espuma; un pétalo de nieve, otro de sal; Viento marino lo tomó y lo puso sobre mano ruda sobre una mano encallecida a mar. Tan fino encaje ¿cómo podía anclar? Golpe de viento se lo llevó a tumbos por la inmensidad. Rodando aún está. Se enreda a las cadenas que golpean los flancos de los buques... ¡ay!...