Versos Spanish Amalia Domingo Soler 20

Spanish poem

20

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¡Felices de vosotros! que habeis dejado un mundo de luto y de miseria, de llanto y corrupción; ¡dichoso del que huye de abismo tan profundo, dejando su memoria dulcísima impresión!!

Los dos erais poetas, los dos en vuestra frente llevabais santo sello de noble magestad; los dos el sacro fuego guardabais en la mente, los dos erais augures del Dios de la verdad.

El uno con acento vibrante, apasionado, al genio del progreso sus cantos dedicó, y el otro en sentimiento dulcísimo inspirado de una muger cristiana la vida nos contó.

Bellísimo poema, donde ha dejado impreso las dotes relevantes, y la austera virtud de la que sintió el yugo del místico embeleso y en su éxtasis veia de Dios la excelsitud.

Teresa tenía un alma ardiente, apasionada, por eso á su recuerdo brotó tu inspiración, sus sueños y quimeras, su rima delicada latir hizo un momento tu joven corazón.

Cantor de las montañas, tu voz pura y suave los ecos repitieron, y yo los escuché; y con afán bendito busqué la débil nave en donde se albergaba el genio de tu fé.

Te hallé, y un sentimiento de fraternal ternura unió nuestra existencia con plácida amistad, los dos sentíamos algo ante esa gran figura que dijo há muchos siglos: «avanza, humanidad.»

De místico entusiasmo, tu genio poseído, al mártir adorastes creyendo que era Dios: yo aunque tan alto puesto jamás le he concedido, te dije, de su huella debemos ir en pos.

Jesús es la esperanza, Jesús es el camino, el astro rutilante que irradia eterna luz; por él la raza humana fué grande en su destino, la libertad del hombre nació al pié de la cruz.

Reformador gigante, yo admiro su talento, su clara inteligencia, su firme voluntad;

su amor imponderable, su tierno sentimiento que nadie ha practicado como él la caridad.

Yo le concedo á Cristo cuanto la mente humana le puede dar á un hombre de ciencia y de poder, pero ese ser supremo que eterna vida emana aun nuestra inteligencia no puede comprender.

Yo no personalizo al Dios de las edades, yo no le presto forma, esencia ni color; la causa que dá efecto á todas las verdades, la envuelve el infinito con mágico explendor.

Hipótesis y absurdos, utopías y delirios son las definiciones que el hombre puede dar, de aquel que dió perfumes á los gentiles lirios, y cantos á las aves y perlas á la mar.

Lamento que tu genio, tu inspiración suprema del torpe fanatismo también siguiera en pos: y como tantos otros pensaras que el problema el hombre había resuelto y había llegado á Dios.

Mas hoy que nuevos mundos contempla tu mirada, que límites no tiene tu inmenso porvenir, revélame que el hombre aun no comprende nada, que la primera palabra aun no llegó á decir.

Porque se necesita que la ignorancia humana deponga su osadía y humille su altivez, que á Dios no quiera darle pasado ni mañana, porque eso es confundirle con nuestra pequeñez.