Spanish poem
Las tachas
by Antonio Lussich (1848–1928)
JULIÁN Pa juzgar la validez comisiones se formaron, y los blancos protestaron con justicia y altivez. La respuesta en esa vez jue decir que «ellos verían, y en los tachos limpiarían a los mal entroducidos.»
CENTURIÓN ¿Colijo que habrán cumplido lo que entonces prometían?
JULIÁN Qué diantre van a cumplir. Y me almira lo que dice, si viene mamao avise que cama le he de servir pa que se eche; y al dormir Tal vez la tranca le pase.
CENTURIÓN Don Julián, no se propase: lo que yo le he preguntao, no es pa que esté retobao y de ese modo me atrase.
JULIÁN Hermano, no se alborote ni prenda como yesquero, es el gaucho más ligero nunca sabe andar al trote.
BALIENTE Siga pues, y largue el laso que el pingo no está sudao, tome, péguele al guindao que en tuavía hay medio vaso.
CENTURIÓN ¡Jue pucha! Que copo hermano:
JULIÁN ¡Hasta verte vida mía! Si al tomarlo yo creía que el cielo caiba en mi mano.
Volviendo pues al asunto: como tienen el poder nos han tratao de... moler de miles modos por junto. Borraron de todos puntos orientales conocidos. Que por estrangias han sido de nuestras listas tachaos, y el pobre que ha protestao por el cogote ha salido.
Y han dejao del lao de ajuera por ser menores de edá algunos que en rialidá son más viejos que tapera; ¡Ah diantre, quien los pudiera desgaritaos agarrar, pa enseñarles a tratar dende el muchacho más tierno hasta el pícaro gobierno que nos quiere embozalar!
Vide borrar otros muchos tan letraos como la cencia, baqueanos en la esperencia y pal tintero muy duchos se le ban a cair los puchos cuando sepan lo mejor; pobre país, es un dolor el verte entre tales manos mandando papolitanos que es la canaya más pior.
La causa les contaré que pusieron esos guachos, paren la oreja caracho que aura en ello dentraré.
CENTURIÓN Sin esperar véngase conoceremos el hecho.
JULIÁN De este tiro voy derecho: me los hicieron salir por no saber escrebir...
BALIENTE ¡Pues amigo! ¡Tienen pecho!
JULIÁN El blanco que iba a tachar lo sacaban puerta a juera, si no hayaba quien le diera acero pa merendar; y ellos podían borrar quien mejor les parecía, adrede no más lo hacían por dejarnos retobaos. Y al que se aiga presentao pa cristo me lo tenían.
BALIENTE A todos quisiera verlos metidos en biscacheras, O como mulas tauneras siempre a las güeltas tenerlos.