Spanish poem
La pulpería
by Antonio Lussich (1848–1928)
BALIENTE Ya nos bamos acercando: aquella es la casa e trato, vamos a pasar un rato si usté no le anda lerdiando; y una guitarra hay, que cuando la tiempla un güen tocador, la dolzura y el dolor salen también de sus cuerdas, que hasta el alma se arecuerda y toda tiembla de amor.
CENTURIÓN Beo en el palenque ataos dos pingos de güena planta, ¡Bien aiga la madre santa, a quien llevarán montaos! No vaya a ser que pialaos salgamos de esta ocasión.
BALIENTE Ya sabe ño Centurión que no juyo a un compromiso y suelo hacer si es precisa de las tripas, corazón.
CENTURIÓN Son pocos cuñao Baliente pa sorprender a un matrero, y el que ha de aujeriar mi cuero no ha nacido entre esa gente. Que ande este gaucho se siente a la faja es pa peliar, mi acero sé culebriar, y al que medio agarre a tiro. Tal vez de un golpe lo estiro sino me logra chumbiar.
Vamos pues a madrugarlos y al hacer la descubierta, tengamos el ojo alerta pa de sorpresa agarrarlos; es preciso pastoriarlos cada uno por un flanco, y en un ratito estos blancos los han de cazar del freno, y el que se tenga por güeno verá que no seinos niancos.
BALIENTE Oiganlé, ya uno coció y viene a reconocer. Prontito hemos de saber, qué madre al mundo lo echó.