Spanish poem
Protesta del club juventud
by Antonio Lussich (1848–1928)
Le di al pingo una ración, y me enbitó don Miguel a que saliese con él pa yebarme a una riunión, en la cual nuestra openión diba a tratar ese día, que de votar se astendría por no poder consentir el modo ruin de cumplir que la otra gente tenía.
Seguimos nuestro camino y parao en una puerta vi a un gefe de cara tuerta que al olorcito se vino; nos preguntó si al Casino nos pensábamos yegar, y si era para ayudar a firmar en la protesta, nos iba a salir la fiesta media cara en el pagar.
Ño Miguel aunque es viejaso nunca pulgas aguantó, y al gefe le retrucó que dejara libre el paso, pues tal vez yegase el caso que algún barato le diese para que ansina aprendiese a no meterse y compadre. Juera a... mo... ler a su madre y en ello se entrotubiese.
Y al oír retruque tan fiero sin más espera templó, y asigún recelo yo no le agradó el entrevero, tal vez este raja cuero lo vido de refilón, y habrá dicho con razón; «quien carga tal tararira, si me descuido, me estira sin la menor compasión.»
Y no creyendo sigura la milonga comensada, fue a comprar otra parada juyendo a la sepoltura.
BALIENTE Qué diantres de coloraos, siempre nos han de buscar.