Versos Spanish Federico Balart A X

Spanish poem

A X

by (1831–1905)

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No admiro yo la oliva que sombrea tus anchos horizontes, ni el cándido rebaño que blanquea como nieve tus montes, ni la negra piara gruñidora que en la loma vecina con ímpetu famélico devora los frutos de la encina, ni las yeguas que pacen tu dehesa, ni los potros cerriles que tu marca condal llevan impresa en los anchos cuadriles, ni el parque ni la cómoda morada de tu agreste retiro, ni el blasón que decora su portada: ¡Tu corazón admiro! El que a buscarte dolorido viene jamás en balde llora; que tu mano tendiéndose previene la mano del que implora. Los frutos de tus campos mal seguros llaman al indigente, y es propicia la sombra de tus muros al triste y al doliente. De tus trojes, al pobre convidando, mana en raudal el trigo, y el umbral de tu puerta van gastando las huellas del mendigo. Tu tiempo se desliza, de hora en hora, siempre al bien consagrado, y tu mano siniestra siempre ignora lo que la diestra ha dado. Por eso, tu conciencia inmaculada, con varonil aliento verá temblar la bóveda estrellada y hundirse el firmamento; que, cuando el trueno cóncavo revienta dando al crimen castigo, te dice por lo bajo la tormenta:- «Esto no va contigo.»