Spanish poem
Fuensanta
by Federico Balart (1831–1905)
I : Ante un féretro
Fue dulce como una poma, granada como una espiga, guardosa como una hormiga, mansa como una paloma; dio consuelo a todo afán, dio a toda orfandad abrigo; ni su pan negó al mendigo, ni ociosa comió su pan; el bien buscó sin reposo, siempre en Dios la mente fija; fue hermana para su hija, fue madre para su esposo; y de virtud singular dejando ejemplo a los dos, hoy ante el trono de Dios es su santa tutelar. No es necesario nombrarla; nombrarla fuera ofenderla; ¡quien una vez llegó a verla, con nadie ha de equivocarla!
II : Un año después
A Antonio Grilo.
Hoy hace un año que tu bien perdiste: doce hará pronto que perdí yo el mío; y desde entonces, con profundo hastío, el alma llevo solitaria y triste. No esperes que la calma reconquiste tu pobre corazón doliente y frío, ni que llene su báratro sombrío cuanto en el mundo material existe. Tanto como el vivir dura esa cuita; y eterno fuera nuestro ardiente anhelo, si el alma, cuando atónita medita, sólo encontrara en el oscuro cielo esa serie de ceros infinita que describen los astros con su vuelo.