Versos Spanish Eusebio Blasco Mi patria

Spanish poem

Mi patria

by (1844–1903)

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Hay un libro cuyas hojas no se rompen en la vida; libro que a saber convida, siendo ameno cuento al par. Cuyos varios caracteres, según es lo que nos cuentan, con oro nos lo presentan y no se puede borrar.

En él los hechos gloriosos de bizarros adalides, y narraciones de lides sangrientas mira el lector; en él traiciones infames se ven también y dobleces, mezcladas, algunas veces, con dulces trovas de amor.

Caracteres indelebles son los de ebte libro raro; mil dudas nos pone en claro al fijar la vista en él. Y la tierra dó nacimos, vemos allí, en otros años, que nos retrata el papel.

¡La Historia! Aqueste es el libro de mi admiración objeto, obra que, lanzando un reto a la necia Humanidad, le presenta sus abuelos tal como fueron un día, y procurando a porfía decir siempre la verdad.

Ved a Castilla otro tiempo y a sus reyes poderosos, cual ningunos victoriosos dó quier que sientan el pie; ved a Aragón con sus brazos que, semejando leones asombran a las naciones por su tesón y su fe.

¡Aragón! Padre querido! De ser tu hijo estoy ufano el altivo castellano aquí humilla su valor. Cien monarcas orgullosos doblaron aquí las frentes ante los hijos valientes de Jaime el Conquistador.

Dó Lanuza tuvo asiento los cobardes son mentira: aquí el aire se respira impregnado de altivez. La rudeza existe solo cuando suena la batalla... en concluyendo, se calla y afables son otra vez.

Cuna de ilustres varones eminentes y entendidos; patria de hombres aguerridos y de noble corazón. Suelo fértil cual ninguno, clima sano, puro ambiente, cielo hermoso, franca gente, son tus dotes, Aragón.

Aquí aquellos Argensolas en el arte se educaron, aquí la ciencia estudiaron los Lunas y Bardagí... Aquí Valero la silla apostólica mantuvo; el gran Pignatelli tuvo asiento también aquí.

A sus bravos campeones no hay poder que resista: los nietos de Iñigo Arista son los solos en valor. Cada pecho una muralla es, como ya lo han probado; cada niño es un soldado; cada anciano es un doctor.

Débiles serán mis fuerzas, Aragón, para cantarte; más no importa, en cualquier parte donde escuclie hablar de tí mi único afán será solo, recordando tus memorias, cantar el genio y las glorias de la cuna dó nací.