Spanish poem
Cuando El Alma Primavera
Cuando el alma primavera con sus joyas peregrinas engalana la pradera, los valles y las colinas; Y las hojas entreabriendo leve aroma exhala apenas la rosa, y van descubriendo su cáliz las azucenas; Y su capullo amarillo de pura esencia desplega el delicado junquillo en la espalda de la vega; Cuando la plácida aurora el garzo cuello levanta, y el tulipán cimbradora descubre la tierna planta; Una flor nace entre aquellas émula de las estrellas en el rubio tornasol, y que brilla como ellas a los reflejos del sol. En el ramo suspendida menuda, bella, encendida, es el alma de las flores, porque es eterna su vida, y eternos son sus colores. Allá entre las orlas crece de su fresca vestidura. Cuando el alba resplandece, chispa de fuego parece sobre la verde llanura. Tú, belleza marchitable, de los campos maravilla, prodigiosa flor, que luces siempre joven, siempre viva, De otras bellas los encantos son tal vez demás valía que tu capullo inodoro y tu corona pajiza. Tú las ves cuando el abril sus tibias auras expira, en desplegados pimpollos vertiendo frescura y vida, Tú la ves bajo las copas que los árboles agitan, embriagando las abejas y perfumando las brisas Pero también deshojadas, marchitas y destrozadas entre el polvo en la ribera tú las verás sepultadas al morir la primavera. Y pasarán los primores del risueño abril lozano; y pasarán los ardores, las tormentas del verano, y del otoño las flores; Y cuando ya el campo yerto con la tierra haya cubierto tanta beldad fugitiva, aún habrá en aquel desierto una flor, la siempreviva.