Spanish poem
Deja A La Tórtola Andar
Deja a la tórtola andar por la mañana perdida y ensáyame otro cantar que yo no puedo escuchar esa canción tan sentida. Por más que anime el contento tu linda boca graciosa, Emilio, mi pensamiento halla muy triste ese cuento de la tórtola amorosa. Tengo el alma dolorida y me arranca tal memoria esa tórtola afligida, que pienso que de mi vida me estás contando la historia. Sólo que en mi soledad no tengo como tu amiga alas, aire y libertad para calmar la ansiedad que el corazón me fatiga... Pero dejémosla ir por la montaña perdida; no me tornes a afligir, Emilio, con repetir esa canción tan sentida. El girasol más enano se alza más que tu cabeza; pues, me quieres con terneza ¡No vengas tú tan temprano a aumentar, ¡ay! mi tristeza!