Spanish poem
El Amor Constante
¡Ay abuela! este cariño a que osáis vos llamar sueño, ha nacido con mi lira, ha crecido con mi cuerpo... seis veces del sol en torno fue girando el globo nuestro: pasan soles, mueren lunas, vienen Mayos, van inviernos y tan fijo y tan constante mi amor vive que sospecho que ha de morir con mi vida, si no es como el alma eterno. Y ¿aún juzgáis que sueño? ¡ay triste! Pues decid ¿cuándo despierto, a la vejez o en la muerte en la tumba o en el ciclo? Sabed, vos, que para siempre enamorado mi pecho aunque dijera que olvido es que me engaño o que miento. Ardiente, hermoso, inmutable sólo un sol nos muestra el ciclo, si en él otros astros lucen es con pálidos reflejos. Señora, mi amor se eclipsa, se oculta, mas no le pierdo y su rayo más me abrasa cuando le juzgo más lejos. Bien hicierais en prestarme vuestros helados inviernos que mejor me aprovecharan los años que los consejos; trocara mis negros rizos por vuestros albos cabellos, por vuestro rostro surcado mi cutis rosado y terso. Mas; pues esto no es posible ni logramos entendernos, gozad vuestra paz despierta mientras sufro yo en mis sueños.