Spanish poem
Dulce Teresa, Virgen Adorada
Dulce Teresa, virgen adorada que estás entre los ángeles del cielo, la que ceñistes el sagrado velo de las castas esposas del Señor: tú pasaste tus horas como el justo en santa paz y religiosa calma, volando al ciclo con gloriosa palma arrebatada en alas del fervor. Yo tu divina célica gloria a tu memoria quiero cantar. Dulce Teresa de Dios querida, a bendecida en sacro altar. Tú desdeñastes la engañosa pompa el falso brillo que al mortal rodea, que el hombre débil en su mente crea para halagar su loca vanidad; y amaste la virtud y a un Dios amaste devolviéndole un alma de pureza porque admiraste ¡oh Virgen! su grandeza y escuchastes la voz de la verdad. Dulce Teresa de Dios querida, la bendecida en sacro altar. Yo tu divina célica gloria a tu memoria quiero cantar. Tú cantaste la gloria aquí en la tierra y eras del mundo celestial encanto, ahora ves en el trono sacrosanto cercado de querubes tu laúd: Teresa de Jesús, alma bendita, oye piadosa desde el rico asiento este sencillo y fervoroso acento que consagro a tu fúlgida virtud. Yo tu divina célica gloria a tu memoria quiero cantar: Dulce Teresa de Dios querida, la bendecida en sacro altar.