Spanish poem
La Planta Del Valle
Alberto, la débil planta en campo estéril nacida, ni tiene muy larga vida ni puede medrar en él; no es como el pájaro libre que, en sus alas trasportado, si le enoja hoy este prado habita mañana aquél. Yo soy planta, entre las piedras, de un triste valle nacida, y estoy a la tierra unida del suelo donde nací; de una madre, de un hermano tanto el querer me aprisiona, que ni por una corona los separara de mí. Yo pude ver grandes pueblos y cruzar soberbios mares que me inspiraran cantares dignos de gloria, tal vez; mas, quise mejor quedarme sin laureles lisonjeros que dejar los compañeros de mi inocente niñez. Por este santo cariño que domina mi existencia con silenciosa paciencia en la soledad viví; por eso tu amante ruego desoye el alma abatida, por eso la despedida con llanto amargo te di. Yo no quiero sin mi madre partir a tierra ninguna, y ansia ardiente me importuna de ver un mundo mejor; ve, por piedad, tierno amigo, si es tormentosa la idea que en lo mismo que desea halla su pena mayor. Pienso, a veces,que la hormiga que se desliza a mi lazo más campiñas ha cruzado que las que alcanzo a mirar; y entonces «hormiga —exclamo— mientras tú buscas semillas, ¡cuántas grandes maravillas pudiera yo contemplar!» «Adiós —les digo a las aves que cruzan por mi ventana— ¿de qué os servirán mañana ver las orillas del Po; y de Francia los jardines, y de América las palmas, si no tenéis unas almas para cantarlas cual yo?» Pero si vienes, Alberto, con esa dicha a brindarme, la dejo por no alejarme del valle donde nací, y en esta constante lucha consumirse el alma veo, pues, ni yo venzo al deseo ni el deseo me vence a mí. Por eso, Alberto, la planta en campo estéril nacida, ni tiene muy larga vida ni puede medrar en él: no es como el pájaro libre que, en sus alas trasportado, si le enoja hoy este prado habita mañana aquél.