Spanish poem
Presurosas Huyeron
Presurosas huyeron las horas del verano caluroso: del álamo frondoso las hojas se cayeron: otra estación mi vida cuenta en quejas inútiles perdida. El tibio sol de octubre la cabellera blanquecina tiende, y sus hebras desprende con que la tierra cubre, ya que negros vapores no absorban sus escasos resplandores. Si el turbio remolino de la copiosa lluvia espacio deja a su rubia guedeja; si en medio su camino espesa niebla fría la luz no roba que a la tierra envía; Ora os recuerdo triste, del verano risueñas alboradas, ora noches templadas, y a ti que apareciste tres veces en la esfera, luna, en la noche lúcida viajera. ¡Ay! ¡cómo desparecen los más bellos encantos de la vida! ¡Cómo desprevenida, sólo cuando perecen el alma los conoce para llorar su malogrado goce! Así la primavera pasará de mis años presurosa, y aguardando ambiciosa la dicha venidera, de este bien que ora pierdo penoso en la vejez será el recuerdo. Volveré tristemente los ojos hacia el tiempo desdeñado, y como del pasado verano el dulce ambiente, su sol, su luna y flores, recordaré mi juventud y amores.