Versos Spanish Carolina Coronado Un Año Más!... Un Año, Ángela Mía

Spanish poem

Un Año Más!... Un Año, Ángela Mía

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¡Un año más!... un año, Ángela mía, y aún no ha mudado mi horizonte triste, y de tan ancha tierra como existe no he descubierto un palmo todavía; ¡un año más!... un año día tras día lentos conté, y enero se reviste de nuevo sol para ostentar mañana su cabellera por los hielos cana. Hija de Italia; tú que los jardines de la reina del mundo has contemplado, tú, que en su bello mar te has retratado al buscar sus sirenas y delfines; tú, que de España ahora en los confines ves a ese mar, que yo nunca he mirado, removiendo en su azul mil pabellones, no puedes comprender mis ambiciones. A veces de ese mar las conchas beso, y si veo por dicha algún marino la relación de su feliz camino le escucho con tiernísimo embeleso, y cuando cesa, doloroso peso siento en el alma, al comparar mezquino con tan soberbios gigantescos mares el arroyo en que gimo mis cantares. Los barcos de los pobres pescadores son los buques que cruzan sus riberas, los lienzos de las pobres lavanderas los ricos estandartes brilladores; y tan sólo a estos puertos salvadores vienen, en vez de flotas extranjeras, blancos gansos, luchando con la ola y alguna gallareta errante y sola. ¿Has visto al topo que en la tierra hundido preso en el hoyo se remueve a oscuras y con la frente en las paredes duras da cuando intenta ver el sol lucido? Entre este viejo murallón roído, yo soy el topo, que las luces puras que en los alegres campos se reflejan nunca estos muros contemplar me dejan. Contra este muro donde puso escalas el francés ambicioso y el britano como sus vivas y rugientes balas mi ardiente corazón se estrella en vano; en vano tiendo ¡ay! hacia ti mis alas desde este torreón, que el africano dejó, tal vez, en nombre de Mahoma para nidos del búho y la paloma. Aquí muere la flor de la poesía antes que esponje el aura su capullo, aquí se anega el sol del noble orgullo antes que logre esclarecer al día, aquí de la creadora fantasía el manantial se agota sin murmullo, aquí sólo el amor gigante crece y ni se agota, apaga ni envejece, Aquí frente por frente a las pasiones en imponente lid nos encontramos, y aquí, como Petrarca, eternizamos del cariño ideal las ilusiones; aquí en la soledad los corazones en nuestro amor tan sólo concentramos y aquí de la poetisa el vital giro se puede reasumir en un suspiro. ¡Un año más! ¡Un año, Ángela mía, y el doloroso incendio no se apaga, y esta ansiedad devoradora y vaga no se extingue en mi pecho todavía!... Ángela, pues, tu voz sonora y pía a tus hermanos ángeles halaga, ¡ruégales por que el sol del nuevo enero ilumine la paz que ansiosa espero! Yo tengo fe en el porvenir oscuro, yo de engañarme en los recelos trato, yo a la esperanza el corazón dilato y bello siempre el porvenir auguro; yo ser feliz en la ilusión procuro contra el torrente del destino ingrato y al ver del nuevo año, sol que brillas, cruzo mis manos, doblo mis rodillas. ¡Oh nuevo sol, tus rayos bienhechores no a mí sola su ardor fecundo extiendan que a las criaturas todas hoy comprendan sus vivíficos sacros resplandores! ¡Que alivien la miseria y los dolores de la España infeliz, que al pobre atiendan y no pase con nuevos desengaños un año más, unido a tantos años!